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Historia de la norma sísmica colombiana

La normativa sismo resistente colombiana tiene una fecha de nacimiento precisa y trágica: el Jueves Santo de 1983. Antes de ese día, en un país donde el 80 % de la población vive en zonas de amenaza sísmica intermedia o alta, no existía ninguna norma de construcción sismo resistente de obligatorio cumplimiento. Esta es la cadena de terremotos y decretos que llevó del vacío normativo a la NSR-10 — y al proceso de actualización que hoy sigue abierto.

Antes de 1984: la semilla del ATC-3

El trabajo técnico empezó antes que la ley. A finales de los años setenta, ingenieros de la Universidad de los Andes —entre ellos Alberto Sarria y Luis Enrique García— adaptaron a la práctica colombiana el documento estadounidense ATC-3-06 (Tentative Provisions for the Development of Seismic Regulations for Buildings, 1978), el antecesor de las normas NEHRP y del ASCE 7 moderno. La recién creada Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS) publicó esa adaptación como la norma AIS 100-81, ampliada en 1983 como AIS 100-83 en coordinación con la Sociedad Colombiana de Ingenieros. Era un documento excelente — pero voluntario.

1983: Popayán y el primer código (CCCSR-84)

El 31 de marzo de 1983, a las 8:13 de la mañana del Jueves Santo, un sismo de magnitud 5.5 con foco muy superficial (12–15 km) sacudió Popayán. La magnitud era moderada; el resultado no: intensidad VIII, 267 muertos, unas 2.470 viviendas destruidas y 6.680 con daños graves, buena parte en el centro histórico y en barrios de ladrillo sin confinar.

La reacción legislativa fue inmediata. La Ley 11 de 1983 otorgó facultades extraordinarias al Gobierno, que las usó para expedir el Decreto-Ley 1400 del 7 de junio de 1984: el Código Colombiano de Construcciones Sismo Resistentes (CCCSR-84), primera norma sismo resistente obligatoria del país, construida sobre la base técnica del AIS 100-83. Rigió catorce años.

1997–1998: la Ley 400 y la NSR-98

El decreto de 1984 tenía un talón de Aquiles jurídico: era difícil de actualizar. La solución fue la Ley 400 del 19 de agosto de 1997, que sigue vigente: fija el marco legal (objeto, responsabilidades de diseñadores, revisores, constructores y supervisores técnicos, régimen profesional y sanciones) y delega el contenido técnico en reglamentos que el Gobierno puede actualizar por decreto. Su artículo 39 creó la Comisión Asesora Permanente para el Régimen de Construcciones Sismo Resistentes (CAP), el órgano que desde entonces interpreta la norma y tramita sus actualizaciones.

El primer reglamento bajo ese marco fue la NSR-98, adoptada por el Decreto 33 del 9 de enero de 1998, ya con la estructura de Títulos A a K (requisitos sísmicos, cargas, materiales, casas de uno y dos pisos, requisitos complementarios) que la NSR-10 conserva.

1999: el Eje Cafetero pone a prueba todo

La NSR-98 tenía un año y dieciséis días de expedida cuando llegó el examen. El 25 de enero de 1999, a la 1:19 p. m., un sismo de magnitud Mw 6.2 con epicentro en Córdoba (Quindío) y unos 17 km de profundidad devastó el Eje Cafetero: 1.185 muertos según el recuento oficial (otras fuentes elevan la cifra), unos 4.700 heridos y cerca del 75 % de Armenia con daños. La lección fue menos sobre el contenido de la norma —el parque destruido era casi todo anterior a 1984— y más sobre su cumplimiento: control de obra, licencias y la enorme vulnerabilidad de lo ya construido. La NSR-98 recibió ajustes mediante el Decreto 34 de 1999 y el Decreto 2809 del 29 de diciembre de 2000.

2010: la NSR-10

La NSR-10 fue adoptada por el Decreto 926 del 19 de marzo de 2010. Su columna vertebral es un nuevo estudio de amenaza: el Estudio General de Amenaza Sísmica de Colombia (AIS, 2009), que incorporó alrededor de 22.000 sismos adicionales registrados por la red nacional desde 1995 —frente a los ~13.000 con que se construyó la NSR-98— y produjo los mapas de Aₐ y Aᵥ del Capítulo A.2. La entrada en vigencia, prevista para el 15 de julio de 2010, fue aplazada por el Decreto 2525 del 13 de julio de 2010 al 15 de diciembre de 2010.

Desde entonces el reglamento ha sido modificado por una cadena de decretos:

La actualización: dónde va de verdad

Sobre la “nueva NSR” circula mucho humo — incluidas páginas comerciales que hablan de una supuesta “NSR-10:2025” ya vigente con requisitos nuevos. Nada de eso es cierto a la fecha: la norma vigente y obligatoria sigue siendo la NSR-10 con sus decretos modificatorios.

Lo verificable es esto. La CAP encargó a la AIS la propuesta de actualización, y la AIS produjo el documento AIS 100-24, presentado en eventos de lanzamiento durante 2025. Es una publicación técnica de referencia, sin carácter normativo: la propia AIS lo describe como propuesta de actualización del reglamento. Según el acta 207 de la CAP (sesión del 3 de septiembre de 2025), el documento fue entregado formalmente a la Comisión, la Sociedad Colombiana de Ingenieros radicó un cuerpo completo de comentarios, el Servicio Geológico Colombiano insiste en que su Modelo Nacional de Amenaza Sísmica se adopte como parte integral, y se acordó una revisión “en bloque” de todos los títulos seguida de revisión título a título — con desacuerdos abiertos (Camacol pidió mesas técnicas más amplias y análisis de impacto económico) y hasta una consulta de la Defensoría del Pueblo sobre el avance del proceso. No existe decreto, nombre oficial ni fecha de expedición. Cuando llegue, el cambio de fondo será conceptual: pasar de mapas de amenaza uniforme a criterios de riesgo — la misma ruta que ya recorrió el ASCE 7 estadounidense.

Fuentes

Este artículo es contexto editorial de nsr-10.com, no forma parte del Reglamento ni sustituye los textos legales. Las cifras de víctimas y daños varían según la fuente; citamos las más documentadas. Para cualquier decisión de diseño o trámite, consulte el texto oficial de la NSR-10 y sus decretos modificatorios.